Los Pequeños Deshollinadores
Le Petit Ramoneur
Los Pequeños Deshollinadores
Le Ramoneur Savoyard
Restaurant le Ramoneur Savoyard à Annecy.

Historia

Los pequeños deshollinadores saboyanos

Con su gorro rojo, su rostro risueño manchado de hollín y su escalera a la espalda, el pequeño deshollinador no es un mito sino una dura realidad que no terminó hasta 1914.

En la montaña, para sobrevivir en invierno, las familias numerosas de Saboya practicaban la emigración estacional desde la Edad Media.

Le Ramoneur Savoyard

Numerosos habitantes de la Maurienne, el Valle de Aosta y la Tarentaise se desplazaban a ciudades como Lyon y París. Allí, las chimeneas eran abundantes y los niños de seis a doce años eran empleados para el deshollinado debido a su pequeño tamaño. Su trabajo era muy duro: tenían que subir por las chimeneas ayudándose con los codos y las rodillas para raspar el hollín a lo largo de los conductos.

Desafortunadamente, eran explotados por reclutadores que se enriquecían a su costa y no respetaban los compromisos de los contratos de trabajo: ni escuela, ni catequesis, ni salario ni comida. Los pequeños se veían obligados a mendigar para comer. Muchos de ellos sufrían enfermedades pulmonares.

En el siglo XVII, religiosos se alarmaron por esta situación y les prestaron socorro. Luego, en 1735, el abad du Breuil de Pontbriand creó la Oeuvre des Petits Savoyards. Finalmente, en 1863, el prefecto de Saboya reglamentó la profesión prohibiéndola a los menores de doce años. Hubo que esperar hasta 1914 para que esta explotación infantil cesara.

Es el aspecto alegre y espabilado de los pequeños deshollinadores cantando sobre los tejados lo que los hizo tan populares y los elevó al rango de amuletos de la buena suerte...